Publicado el 27 de March de 2017

Una pantalla que sigue portándose muy bien

En pantalla no hay tampoco demasiados cambios, sobre todo porque por el momento a Huawei le sigue funcionando la estrategia de estos paneles IPS (ellos lo llaman Neo) 2.5D que ya viene utilizando desde hace algún tiempo, y en los que tanto el brillo como el contraste son estupendos.

El uso de una resolución 1080p para esta diagonal parece todo un acierto, y de hecho la calidad visual es sobresaliente: en ciertos momentos puede hacer pensar incluso que se dispone de una pantalla AMOLED por la viveza de los colores, aunque no sea así.

De manera que el conjunto se comporta muy bien, y es fácil perdonarle a Huawei pecadillos como el de ese "marco fantasma" que parece no existir en el dispositivo físico pero que aparece en cuanto se enciende la pantalla.

Se trata de una apuesta más sobria tanto en tecnología como en diseño que la que ofrecen algunos de sus competidores, pero es muy efectiva y, lo más importante, eficiente energéticamente.

Ese buen comportamiento también se aprecia en la reproducción multimedia, en la que eso sí, no hay cambios en el hardware de audio. El sonido es correcto con el altavoz situado en la parte inferior, y al conectar  auriculares también se logra una calidad de audio eficiente, aunque aquí Huawei no ha hecho apuestas relevantes y el P10 cumple sin más.

Batería: que viva la carga súper rápida

Una de las opciones más llamativas del Mate 9 era la de ofrecer una batería de gran capacidad que además dispone de un sistema de carga rápida especialmente eficiente. El Huawei P9 que había aparecido unos meses atrás no disponía de este sistema, algo que fuera criticado en aquella ocasión, pero es que ahí Huawei ha hecho los deberes.

En primer lugar aumentando la capacidad de la batería, que a pesar de la delgadez del dispositivo pasa a ser de 3.200 mAh. A ese prometedor dato se le suma el hecho de que como se decía antes por fin se cuenta con un cargador con tecnología Supercharge, el nombre que Huawei le ha dado a su sistema de carga rápida.

El sistema, que debutó en el Huawei Mate 9, permitía que con cargar el móvil durante 20 minutos podía disponerse de una batería suficiente para la mayor parte del día con un uso moderado del dispositivo. Esa opción está ahora disponible en el Huawei P10, que aprovecha también el cargador de 4,5 V y 5A para ofrecer esa carga rápida en la que por supuesto se utiliza también el puerto USB-C de este smartphone.

La tecnología 'Supercarga' de Huawei funciona realmente bien: en 110 minutos la batería estará cargada completamente, pero es que en los primeros 30 minutos se alcanzará el 50% de carga partiendo de cero. A partir del 60% de carga el sistema ralentiza claramente esa velocidad de carga.

El resultado es efectivamente destacable al cargar el dispositivo, pero es que la combinación de todos los elementos hardware hace que la eficiencia energética del terminal sea también muy buena. En las pruebas realizadas con un uso moderado (incluso intensivo a ratos para ciertas pruebas) el dispositivo llegó al final del día sin problemas, y es posible que con un uso algo más ligero esa batería llegue sin demasiados problemas al día y medio de uso.

Huawei da un paso adelante en un apartado fundamental para la gama P, desde luego, y el soporte de la carga rápida hace menos preocupante el hecho de que las baterías de móviles sigan sin evolucionar al ritmo que los terminales que las usan. Por cierto, no se cuenta con soporte de carga inalámbrica, una opción que sin duda hubiera sido interesante pero que por el momento la mayoría de fabricantes descartan.

Cámaras: Huawei quiere que cada foto sea una foto de portada

Como se conoce uno de los puntos clave de un terminal es la consolidación total del sistema de doble cámara que debutó en la serie con el Huawei P9. En esta ocasión el Huawei P10 hereda el sistema de doble cámara del Mate 9, por lo quese dispone de un sensor de 12 Mpíxeles con estabilización óptica de imagen para capturar el color y apertura focal f/2.2, mientras que el segundo sensor, el monocromo, tiene una resolución de 20 Mpíxeles y no cuenta con estabilización óptica.

Como sucedía con sus predecesores, el Huawei P10 puede presumir también de la colaboración de Leica en este apartado. Los objetivos de ambos sensores también se heredan del Mate 9, y son los ya conocidos Summarit H 1:2.2/27 ASPH, una denominación oficial de Leica para los dispositivos de Huawei (de ahí la H) con esa apertura f/2.2 y una longitud focal de 27 mm. El término ASPH se refiere a la superficie esférica del objetivo que entre otras cosas destaca por algo que otros fabricantes no logran (o no parecen querer lograr): que no haya protrusión en la parte trasera.

Esos sensores y esos objetivos se ven además ayudados por un software de post-procesado que se ha visto mejorado desde la aparición del Mate 9. El objetivo fundamental es que al final esta cámara logre, sobre todo en el modo retrato, fotografías que se acerquen a las fotografías de estudio. Para ello el postprocesado analiza en 3D la cara a fotografiar, identificando cerca de 200 puntos que se analizan con un algoritmo que ajusta luces y sombras para obtener esa "foto de portada".

Los resultados saltan a la vista, y lo hacen cuando se activa el modo de apertura ampliada que ya mostró sus virtudes y sus fantásticas posibilidades en el Mate 9. El efecto bokeh —visiblemente artificial, pero no por ello menos impactante— que se genera con ese modo y la combinación con esos algoritmos para todo tipo de fotos —pero sobre todo de retratos— hacen que los resultados sean especialmente llamativos.

El software de post-procesado permite, como en sus antecesores, "jugar" con el efecto de desenfoque, no solo cambiando la apertura y la referencia para el enfoque (que puede estar en el fondo, en primer plano, o en cualquier plano intermedio), sino aplicando efectos a esa zona desenfocada para que aparezca con cierta textura o para que por ejemplo —un efecto especialmente espectacular— mantener el color en el objeto o la persona enfocada y poner en escala de grises ese fondo.

Como sucedía con el Huawei P9 y el Mate 9, hay otro elemento diferenciador en esta cámara, y ese es el acceso a un modo monocromo que solo hará uso del sensor de 20 Mpíxeles y que hace que obtengamos tomas fantásticas en escala de grises. Como ya sucedía con sus antecesores, el Huawei P10 logra obtener tomas que pueden tener un gran dramatismo gracias a la fuerza y contraste de ese modo fotográfico, aunque las tomas por defecto pecan de una ligera sobreexposición.

En ese "mimo fotográfico" se cuenta como era de esperar con el modo "Pro" que con un simple gesto táctil hará que se desplieguen las opciones con las que trabajar en manual. Podrá ajustarse así apertura, velocidad de obturación, niveles ISO o preferencias de iluminación para lograr capturas a medida y que además se podrá salvar en formato RAW.

El comportamiento en tomas nocturnas o con baja iluminación es desde luego aceptable, pero una vez más se advierte el punto en el que todas las cámaras de smartphones flaquean en mayor o menor medida. El modo de fotografía nocturna solo es útil si se coloca el P10 en un trípode o apoyado en una superficie que permita que no se mueva, porque los tiempos de exposición hacen imposible que las tomas no salgan movidas de otro modo.

Para la toma normal el dispositivo pide de hecho que mantener unos instantes el móvil quieto tras tomar la foto, algo que lógicamente permite que le llegue más información a los sensores para perfeccionar la fotografía final. Los resultados son muy adecuados en ciertos escenarios, como se afirma, pero aún no llegan al nivel de otros sensores del mercado, que sin lograr resultados perfectos sí se comportan mejor.

El sistema de enfoque híbrido heredado del Mate 9 combina varios mecanismos: está el PDAF, rápido y que funciona especialmente bien en condiciones de buena iluminación, con un enfoque láser especialmente destinado a tomas con baja luminosidad y el enfoque automático por contraste tradicional.

El enfoque PDAF está disponible únicamente en el sensor RGB, así que en la toma monocroma no estará disponible, pero aun así el sistema se comporta de forma notable. Se nota un ligero retraso con respecto a enfoques ultrarrápidos de otros móviles —lo comparado en particular con el del Galaxy S7—, algo que también se nota en la realización de las fotos, que aunque se realizan con mucha rapidez también tardan unos instantes más que en el S7 con el que fue compardo ese apartado.

Las conclusiones tras las pruebas fotográficas son sobresalientes: una cámara que se comporta al mejor nivel, y en esas tomas comparativas con el S7 se puede ver cómo la calidad está muy bien repartida.

En general las cámaras del P10 tienden a sobreexponer ligeramente, pero el comportamiento es fantástico en todos los ámbitos salvo quizás en las tomas nocturnas, en las que todos los móviles sufren. Una mayor apertura focal ayudaría, sin duda, aunque la sensación en general es que los posibles "pecadillos" del Mate 9 parecen haberse aliviado mucho con esta reedición de las cámaras del P10.

Hay también novedades en el terreno de la cámara frontal, que cuenta con un sensor de 8 Mpíxeles con enfoque fijo pero en cuyo desarrollo también ha participado Leica. Ese trabajo de mejora de esta cámara ha permitido contar con un "selfie adaptativo", que adapta el ángulo de la cámara para que el selfie salga perfecto tanto si es de un único usuario como si es un "selfie grupal".

Vídeo en 4K, y con una sorpresa adicional

Una de las cosas que se le achacaban al Huawei P9 era la ausencia de un modo de grabación de vídeo en 4K, pero la inclusión del nuevo procesador Kirin 960 elimina el cuello de botella que existía en aquel terminal y pone el Huawei P10 a punto para los que quieren capturar vídeo de una forma más exigente. Y al fin se cuenta con ese modo de grabación en 4K, pero es que hay más.

La sorpresa está en que el modo Pro de vídeo que permite ajustar manualmente los parámetros fotográficos también llega al modo vídeo, por cuanto en el nuevo Huawei P10 se podrá controlar algunos de esos parámetros para que también en este tipo de grabaciones se puedan lograr las preferencias necesarias.

Como en el Mate 9 se puede acceder a ese zoom "híbrido" 2x que aun siendo digital y estar implementado vía software ofrece unos resultados bastante aceptables: la combinación de los dos sensores de nuevo ofrece ventajas prácticas innegables que ayudarán a obtener los resultados deseados en diversos escenarios.

A la grabación en 4K a 30 fotogramas por segundo se le suma el modo 1080p a 60 fotogramas por segundo que es especialmente atractivo por la fluidez que proporciona a las tomas. En ninguno de los dos, eso sí, se podrá activar la estabilización de imagen, que sí está disponible en la grabación de vídeo 1080p a 30 fotogramas por segundo: el hardware de Huawei es potente, pero tiene sus limitaciones.

Esos modos se complementan con otros muy orientados a escenarios muy específicos como la siempre espectacular cámara lenta y una cámara rápida que permite crear timelapses en vídeo directamente para vídeos en los que lo que está pasando ante la cámara se produce de forma especialmente lenta.

El Huawei P10 se apunta a Android 7.0... y a EMUI 5.1

El apartado software es uno que no sufre tantos cambios como otras áreas del dispositivo. El protagonista absoluto es Android 7.0 Nougat, la versión de Android que ya vista en el Mate 9 y que ahora se encontra también en el Huawei P10.

Donde sí hay algunas diferencias es en EMUI 5.1, una versión mejorada de la capa de personalizaciónvista en el citado Mate 9. Los cambios aquí no son especialmente drásticos, pero son importantes a un nivel especial: el de los usuarios profesionales.

Ahí es donde entran las APIs MDM (Mobile Device Management) que se han incorporado a EMUI 5.1 y que permiten que la gestión de diversos dispositivos sea mucho más fácil para empresas que gestionan un gran número de unidades.

Como sucedía en EMUI 5.0, se han reforzado las capacidades de optimización del dispositivo a cada usuario, con algoritmos que analizan el uso del terminal para que éste aprenda de las costumbres y prepare ciertos recursos de forma que los datos y aplicaciones a los que se  accede con más frecuencia estén disponibles lo antes posible.

Las pruebas han sido limitadas en este sentido dado el poco tiempo;  pero esta característica deja claro el nivel de detalle al que este fabricante ha llegado para mejorar la experiencia de usuario.

Hay ejemplos no obstante singulares, como el de ese reconocimiento de escritura que hace que si a diario se escriben mensajes a contactos en español o en inglés indistintamente, el reconocimiento de escritura detecte cuándo se está haciendo en cada idioma rápidamente para presentar los resultados adecuados en cada momento.

Un apartado en el que curiosamente no ha habido movimientos por parte de este fabricante es en el de los asistentes de voz. Google Now está disponible si se desea usar, pero los datos que acercaban por ejemplo Alexa al Mate 9 deben ser cogidos con pinzas: este asistente solo está disponible en inglés y aunque es posible instalar el APK, su utilidad práctica se limita a Estados Unidos, donde el servicio opera de forma nativa.

En el Huawei P10 hay, eso sí, un pequeño asistente que invocado con la frase "Ok Emy" por defecto y que permite dos cosas: realizar llamadas de voz y localizar el teléfono.

Podrá cambiarse esa frase de activación siempre que se utilicen frases de 4 o 6 sílabas, que eso sí, parecen estar centradas en el idioma inglés (en la prueba con "Ok Homer Simpson" y funcionó), pero como se dijo la aplicación de esta activación por voz está dirigida más a encontrar el terminal cuando no se conoce dónde ha quedado, en casa o en el trabajo. No tiene nada que ver con los modernos y potentes asistentes de Microsoft, Amazon, Google y Apple.

No hay por lo tanto demasiadas novedades en el terreno software, y en Huawei han mantenido las mejoras que trajo el Mate 9 tanto con Android 7.0 como con EMUI 5.1, una capa de personalización que en el pasado generaba ciertas críticas pero que actualmente está más cerca de un Android puro que nunca. Es cierto que la preferencia de que la interfaz de Android fuera consistente a lo largo de los distintos terminales del mercado, pero es lógico que cada fabricante quiera tratar de aportar su diferenciación software.

En esa propuesta software se cuenta con varias aplicaciones propias de Huawei que ya inundaban sus dispositivos anteriores, y entre las que destacan HiCare o HiGame para la gestión de la actividad física y los juegos móviles, pero también la interesante aplicación de Temas para poder personalizar el aspecto del dispositivo.

ResultaIgualmente destacable la opción de "Aplicación gemela" que permite manejar desde un mismo dispositivo dos perfiles distintos de Facebook o WhatsApp, por ejemplo.

Más llamativa aún es la opción de sacar capturas con dos golpecitos con el nudillo en la pantalla o la posibilidad de dibujar letras con el nudillo para activar la cámara, el navegador o acceder al reproductor de música, por ejemplo. Es una lástima que no sea posible "despertar" el dispositivo con un doble toque en pantalla, no obstante, algo que probablemente sería interesante como alternativa al botón de encendido, y al sensor de huella.

Aquí aparecealgo de bloatware (Booking, Instagram, TripAdvisor y Todoist instaladas de serie), y con una interfaz de escritorio que por defecto no tiene cajón de aplicaciones aunque como ya pudo verse con el Mate 9 podrá elegirse el "Estilo de pantalla principal" en los ajustes del sistema para que sí que haya cajón de aplicaciones y no aparezcan todas repartidas en distintos escritorios.

Esa experiencia de usuario se beneficia mucho del uso de la memoria flash con UFS 2.1, que permite según Huawei que las velocidades de transferencia sean el doble que el de los módulos eMMC 5.1 tradicionales. Las pruebas desde luego dejan claro que otros fabricantes deberían tener en cuenta tanto este tipo de módulos como otra opción importante:

El responsable de ese rendimiento tan espectacular es el sistema de ficheros F2FS utilizado para la partición de datos (ext4 para la de sistema) algo que como ya vimos con el Moto Z hace que el comportamiento del subsistema de E/S sea excelente no solo a corto, sino a largo plazo. Las pruebas de rendimiento con AndroBench dejan claro que el uso de esos componentes y de ese sistema de ficheros hace maravillas en los Huawei P10.

La combinación de este sistema de ficheros con ese algoritmo de aprendizaje automático precisamente está orientado a que la interacción con las aplicaciones y datos más frecuentes sea óptima, y aunque los resultados de las pruebas en este sentido han sido limitadas, la sensación es muy buena en fluidez y rapidez de lanzamiento y ejecución de las aplicaciones.

En general la experiencia software es de notable alto, sin llegar al sobresaliente por la presencia de ese bloatware y una personalización que se considera innecesaria a estas alturas.

De hecho Huawei quizás debería seguir planteando su aplicación de temas como la solución para quienes quieran personalizar esa experiencia de uso desde un dispositivo más cercano aún a los Android puro.

Todo ello no quita para que EMUI 5.1 demuestre que es una capa de personalización cada vez menos intrusiva y a la que desde luego es fácil acostumbrarse.

Huawei P10, la opinión y nota de Xataka

Hace tiempo que Huawei trata de conquistar ese segmento exclusivo de la gama alta, y el Huawei P10 es otro paso claro hacia ese objetivo. En las pruebas realizadas ha quedado claro que el fabricante ha sabido combinar la herencia del Mate 9 con la del P9 para ofrecer un dispositivo que evoluciona por muy buen camino y ofrece excelentes sensaciones en todos los apartados.

Lo cierto es que tras todo este periodo ha quedado claro para los especialistas que el Huawei P10 es básicamente un "Huawei Mate 9 Mini" el que cuenta con todas las ventajas de aquel dispositivo de gran formato pero en un tamaño más compacto y manejable. Tanto por CPU y GPU como por cámaras o comportamiento de la batería resulta un fantástico producto que no va a decepcionar a nadie.

La duda, claro, es si eso servirá para competir con todo lo que quiere ofrecer el mercado en este 2017. Está claro que el Kirin 960 no va a ser el SoC más potente de 2017 (no lo era tampoco en 2016), pero eso ya no es tan importante cuando las diferencias prácticas en el día a día son mínimas.

De hecho es difícil pedirle más al hardware, que ya ofrece cosas como grabación 4K o modo Pro para el vídeo, algo que se une a un sistema de cámara dual quizás algo efectista pero que desde luego ofrece unos resultados al nivel de los mejores... con buena luz. Huawei necesita una mejor apertura para tomas de baja luminosidad, pero por lo demás es un móvil fotográfico que está entre los grandes.

¿Se podrían poner peros al P10? Seguro: el diseño no es especialmente espectacular, el software sigue estando algo cargado y sin llegar al nivel de los Android puros, y las pantallas AMOLED con aún menos marcos (o curvas) serán probablemente muy atractivas en otros dispositivos. La apuesta de Huawei es algo más moderada, más conservadora; pero no por ello menos valiosa. El año empieza muy bien para este fabricante, desde luego.

VALORACIÓN FINAL

A favor

  • La nueva posición del sensor y su modo navegación acaba convenciendo
  • El sistema de doble cámara se comporta cada vez mejor
  • El soporte de carga rápida y la autonomía mejorada se agradecen
  • A este procesador ya no se le puede pedir mucho más

En contra

  • El diseño es algo sobrio, no especialmente diferencial
  • La cámara sigue flaqueando en condiciones de baja luminosidad
  • La personalización de EMUI 5.1 mejora, pero sigue algo alejada de un Android puro
  • La pantalla cumple muy bien, pero hay margen de mejora

Publicado el 27 de March de 2017

1 Comentario

El diseño evoluciona, y el Huawei P10 lo demuestra

En muchas ocasiones cuando un fabricante "acierta" con una línea de diseño las siguientes iteraciones del producto suelen no arriesgar demasiado, y en todo caso refuerzan lo que ya funciona aplicándolo con más convicción.

Esto vuelve a cumplirse en un Huawei P10 en el que desde luego hay muchas similitudes con su antecesor. Aun así también se nota una evolución en otros apartados, algo que se comprueba en los laterales del chasis, que ahora son más curvos.

En este modelo se cuenta con un bisel muy pulido que marca claramente la separación entre pantalla y el citado chasis y que desde luego aporta elegancia al aspecto general. Ese frontal destaca por el lector de huella en formato de rectángulo redondeado que muchos otros fabricantes ofrecen en sus dispositivos.

En la parte trasera puede verse un material metálico pero con una curiosa textura cerámica que en el caso tenía color "negro grafito", algo que entre otras cosas hacía que el logo de Huawei fuera prácticamente invisible. Resulta curioso comprobar cómo el logo de Leica es mucho más visible, debido sobre todo a que esa parte del móvil en la que se encuentra la cámara dual está protegida por un cristal GorillaGlass, como ocurría con su antecesor.

Los marcos laterales son reducidos, pero aquí Huawei aprovecha un "viejo truco": aunque el cristal de la pantalla parece extenderse a los bordes gracias a esa ligera curvatura 2.5D, en realidad la parte visible de la pantalla no llega hasta el borde: hay un ligero marco negro que deja claro que esos márgenes laterales existen.

Lo que sí que mantienen en Huawei en este modelo son los mismos conectores y botones que en el P9. En la parte inferior el conector USB-C, además del puerto de auriculares y una rejilla para el altavoz.

En la parte derecha en primer lugar el botón de encendido, que además de contar con una textura que lo diferencia del resto está rodeado por una curiosa banda de color rosa metálico que desde luego hace que el detalle salte a la vista.

Los botones de volumen no son dos, sino uno que se inclina al pulsar para subir o bajar el volumen, algo que en cierta forma dificulta saber si se está  presionando bien para esas opciones.

En la parte superior solo hay una toma de micrófono, mientras que en el lateral izquierdo está la ranura nanoSIM en la que como viene siendo habitual también existe un compartimento para tarjetas microSD con las que ampliar el espacio de almacenamiento disponible.

Lo cierto es que la evolución de este apartado ha sido muy positiva: el Huawei P10 cae muy bien en mano, y ni siquiera es especialmente resbaladizo a pesar de su delgadez y del uso de ese material metálico.

La curva algo más pronunciada de los laterales y los pequeños detalles con los que se ha culminado el diseño hablan de un dispositivo que tiene básicamente todo lo que se le podría pedir a un gama alta: es elegante, es delgado y ligero, y tiene cierta personalidad.

Un lector de huellas que no solo lee las huellas

En ese diseño hay una sorpresa destacada e interesante: la del lector de huella dactilar, que ahora está en la parte frontal, mientras que en las anteriores versiones estaba en la parte trasera.

El cambio es significativo e intrigante, sobre todo cuando queda claro que las preferencias sobre la posición del lector de huella dactilar son muy dispares.

¿Por qué cambiarlo cuando los usuarios se han acostumbrado a que esté en la parte posterior? El principal argumento es funcional: Huawei ofrece convertir el sensor en una "tecla de navegación" combinada, sustituyendo así a los botones software, algo que ya ofrecía en el Mate 9.

Hay también una razón estética: Huawei ha querido mantener la identidad del diseño, y para mantener la armonía de la parte trasera y apostar por el minimalismo en ella han decidido cambiar el sensor de posición. Este argumento es no obstante secundario, y lo cierto es que ese significativo cambio a un control total mediante el sensor es destacable.

Ese lector cumple su función a la perfección, con una rapidez y precisión absolutamente sobresalientes. No hay botones capacitivos a los lados, ya que los accesos son botones software que están en pantalla, justo encima del lector de huella dactilar. Si el usuario no descubre el modo de tecla de navegación combinada podría pensar que esta decisión de diseño es extraña, pero todo cobra sentido cuando activamos ese modo.

Los botones software desaparecen para que la interfaz aproveche también esa franja inferior, y de repente el sensor de huella dactilar se convierte en el único elemento necesario para navegar por la interfaz. Con un toque ligero se imita la tecla "Volver", mientras que si se mantiene el dedo pulsado unos instantes se activa la tecla "Inicio". Para acceder a la gestión de tareas basta con deslizar el dedo de derecha a izquierda o viceversa en el sensor.

El funcionamiento de esos tres gestos es perfecto, aunque es cierto que el acceso a la gestión de tareas es quizás algo más incómodo, sobre todo si el terminal fuese manejado con una sola mano. Aun así el sistema demuestra su efectividad a los pocos minutos, cuando el usuario se da cuenta de que esos gestos son fáciles de aprender y se aplican con naturalidad.

La idea es desde luego llamativa y plantea una solución alternativa a los ya tradicionales botones físicos, capacitivos o virtuales que han estado presentes en Android desde que aparecieron los primeros smartphones basados en esta plataforma. Habrá que ver la aceptación entre los usuarios, pero desde luego es una opción original que parece que será una constante a partir de ahora en los dispositivos del fabricante.

Publicado el 27 de March de 2017

En Huawei no aflojan el ritmo. En 2016 sorprendieron con dos propuestas especialmente cuidadas: el Huawei P9 dejó claro que se puede ofrecer mucho por menos de lo imaginado, mientras que el Huawei Mate 9 entró por derecho propio entre los dispositivos más destacados de todo el mercado.

En este 2017 la estrategia parece ir dirigida a consolidar los éxitos del año pasado, y eh aquí la primera demostración de ese objetivo: llega el Huawei P10, un Smartphone que hereda buena parte de lo conseguido en el Mate 9 para presentar una evolución sólida y sin apenas fisuras del P9 del 2016.

El nuevo Huawei P10 acaba de ser presentado en el Mobile World Congreso 2017 de Barcelona (Congreso Mundial de Movilidad)con el privilegio de poder verle unos días antes de su presentación. Atentos, porque hay mucho que contar.

Especificaciones y rendimiento en el Huawei P10: éstos son sus poderes

La renovación de esta familia de dispositivos es relevante en el apartado del diseño, pero lo es también en el de las especificaciones, que se nutre de varias mejoras importantes que lo ponen a muy buen nivel para el año en curso.

Lo más destacable de todo ello es, desde luego, lo que afecta al procesador. El P10 hereda el SoC del Mate 9 y cuenta ahora con un potente Kirin 960, el procesador octa-core que ya demostró sus virtudes hace unos meses. Unido a la GPU Mali G71 digno competidor para fabricantes de semiconductores con mucha más experiencia, algo que deja claro que Huawei sigue avanzando mucho y bien en este terreno.

Huawei P10, características técnicas

Dimensiones físicas

145,3 x 69,3 x 7,1 mm (145 gramos)

Acabado y resistencia

Trasera y laterales de metal, marcos frontales y trasero en cristal

Pantalla

IPS 5,15 pulgadas

Resolución

1920x1080 (432 ppp)

Procesador

HiSilicon Kirin 960 (4 x Cortex A-73 2,36 GHz, 4 x Cortex A-53 a 1,84 GHz)

GPU

Mali G-71

RAM

4 GB LPDDR4

Memoria

64 GB (ampliables hasta 256 GB más vía MicroSD)

Versión software

Android 7.0 con EMUI 5.1

Conectividad

LTE Cat. 12 (600/100 Mbps), Bluetooth 4.2, USB-C (USB 2.0, OTG), NFC, WiFi 802.11 a/b/g/n/ac

Cámaras

Trasera dual, un sensor de 12 Mpíxeles (Sony IMX286 Exmor RS, f/2.2, color, PDAF, con OIS)
y otro sensor de 20 Mpíxeles (f/2.2, monocromo). Cámara frontal de 8 Mpíxeles (f/1.9) con enfoque fijo

Batería

3.200 mAh con carga rápida

 

 

Este SoC fabricado con tecnología FinFET Plus de 16 nanómetros cuenta con soporte para LET categoría 12 (en la práctica da soporte al casi idéntico LTE Cat. 11, que tiene algo menor capacidad de subida de datos), y esa potencia y conectividad se nota en todos los niveles si se compara con su antecesor, el Huawei P9, que integraba un Kirin 955 con una GPU Mali T880.

De hecho en las pruebas de rendimiento realizadas se puede comprobar como los benchmarks sintéticos le dejan claro como un buen contendiente para este 2017. Es probable que los procesadores de sus competidores (el Qualcomm Snapdragon 835, el prometedor Pinecone de Xiaomi, el misterioso Exynos 9810 o el futuro Apple A11) vayan un paso por delante en rendimiento, pero la propuesta de Huawei sigue siendo sólida. Aquí están los números:

Prueba

Huawei P10
(Kirin 960 + Mali G71)

Huawei Mate 9
(Kirin 960 + Mali G71)

Huawei P9
(Kirin 955 + Mali T880)

Galaxy S7 Edge
(Snapdragon 820 + Adreno 530)

iPhone 7 Plus
(Apple A10 Fusion)

AnTuTu

135.396

125.649

98.008

136.695

172.644

GeekBench (Single / Multi)

1.931 / 6.102

1.910 / 5.863

1.764 / 5.383

2.117 / 6.063

3.457 / 5.608

Quadrant

41.808

39.792

35.440

54.023

n.a.

PCMarkWork

6.165

6.409

7.047

5.707

n.a.

3DMark (SlingShot / ES 3.1)

2.111

2.255

983

2.890

2.806

Vellamo (Metal)

2.742

3.314

2.998

3.325

n.a.

GFXBench (Manhattan 3.1 ES 3.0)

30 FPS

29 FPS

18,5 FPS

32 FPS

42,40 FPS

La mejora con respecto al terminal del año pasado es evidente, y aunque el Huawei P10 probablemente no sea el terminal más potente de este año, sí que garantiza que habrá margen de maniobra para cualquier tarea, juego y escenario. De hecho el procesador es fundamental en una de las mejoras más llamativas del dispositivo: la de poder grabar vídeo en resolución 4K, algo que su antecesor no podía hacer y de lo que se hablará en detalle más adelante.

En el resto de apartados está la herencia directa del Mate 9 que cede muchas de sus virtudes a esta versión "Mini" del terminal que tanto gustó a finales del año pasado. Al procesador le acompaña esa GPU Mali G71 MP8 que representa una mejora especialmente notable (como se aprecia en los benchmarks) frente al dispositivo de 2016.

El soporte de estándares de conectividad vuelve a estar muy bien cubierto gracias a ese SoC que ofrece LTE Cat.12, lo que hace que contemos con la capacidad de descargar a velocidades de hasta 600 Mbps. También contamos con NFC, Bluetooth 4.2 y WiFi 802.11ac, que de nuevo se ve reforzado con la tecnología Wi-Fi+ 2.0 con la que el terminal se conecta de modo automático a aquellas redes con mejor cobertura.

Publicado el 27 de March de 2017

Todavía con Android 6.0

Hay que ver lo que TouchWiz ha logrado evolucionar (o mejor, dejar de hacerlo sin sentido alguno) en estos últimos años.

Actualmente el usuario acaba quedándose con detalles que le hacen la vida más fácil, como el doble clic en el botón de inicio para poder activar la cámara, el buscador que aparece todo el tiempo cuando estás dentro de configuración y que te facilita bastante encontrar esa opción que no recuerdas exactamente en qué sección está, o la pantalla dividida (hay icono en la multitarea asociado a aquellas apps que lo admiten, lo que es muy cómodo) que en diagonales de más de 5 pulgadas el usuario se puede acostumbrar a sacar partido de forma sencilla.

El análisis deja como experiencia también Game Launcher y sus buenas ideas para que jugar con el Smartphone sea tanto cómodo como práctico.

Otras características, como la barra de notificaciones, es algo ya más personal. Pero funciona. Y no resta a la experiencia con Android puro, lo que siempre se agradece.

Lo que no acaba de entenderse es que el primer Android de nivel e importante de Samsung para este 2017 llegue al mercado todavía con Android 6.0. Lo más probable es que podrá verse la última versión de Android casi seguro, pero ese esfuerzo de ofrecer ya Nougat para un equipo como el Galaxy A5 (2017) le hubiera otorgado un extra de interés que quizás pudiera haber compensado la relación calidad-oferta en comparación con terminales de fabricantes chinos que dan más a nivel de especificaciones.

Como interesantes novedades de esta versión sobre Android 6.0 está la posibilidad de acceder a un menú contextual cuando mantiene pulsado sobre un icono que esté en el escritorio, aunque apenas deja desinstalar rápidamente o acceder a la información propia de cada aplicación.

Se Espera que Android 7.0 no tarde mucho en llegar. Si lo hace y se reduce el valor de la oferta  como es ya habitual en terminales de los coreanos, muy atentos a este Galaxy A5 este año.

Samsung está haciendo algo serio con sus cámaras

La base tecnológica de la cámara del Galaxy A5 (2017) la conforma un sensor de 16 MP con apertura f1.9. ¿Le suena? Es la del Galaxy S6 aunque con matices: ni hay sensor de infrarrojos ni estabilización óptica ni tampoco combina sistemas diferentes de enfoque para mejorar su velocidad y precisión.

En su afán por reducir el ruido, el Galaxy A5 2017 deja sin detalle o muy artificial determinadas escenas

Sentadas esas bases, toca hablar de la experiencia en el  sentido en el uso de la cámara de este nuevo Galaxy de Samsung. Ciertamente es una cámara muy rápida en funcionamiento, y hay detalles como el seguimiento de rostros que parecen espectacular por lo veloz y eficaz que resulta.

Tan solo se ha apreciado algo de lentitud en el enfoque cuando la luz escasea, momento en el que además no permite hacer ráfagas.

También cuando se quiere realizar un enfoque muy cercano la luz es crítica, pero con algo de paciencia se puede mantener el foco donde se dese. Podría decirse que la cámara del Galaxy A5 no tiene problemas en enfocar; pero no es algo que pase instantáneamente como en el Galaxy S7, por ejemplo.

La cámara del Galaxy A5 está a un gran nivel, sacando diferencias a los rivales directos especialmente con poca luz. Pero hay detalles donde no puede igualar a lo mejor en fotografía, como el trabajo con escenas muy contrastadas o que el modo HDR no sea automático

Los resultados en escenas con luz son de bastante nivel. Balance de blancos, reproducción fiel del color y mucho detalle son una garantía en el día a día, permitiendo además primeros planos con un muy buen desenfoque de fondo gracias a esa apertura de f1.9.

Esto demuestra que Samsung lo está haciendo tremendamente bien en este apartado ya no solo en sus teléfonos franquicia, sino que, con algún detalle lógico de menos (no siempre puede controlar escenas con mucho contraste), lo traslada a terminales más asequibles para conseguir que sean los más destacados en su gama. En este Galaxy A5 (2017) lo consigue en buena parte de las situaciones.

Los peores resultados se han obtenido cuando el rango dinámico era complejo, como en días nublados con el cielo ocupando buena parte de la escena. Ahí Samsung había demostrado una gran maestría resolviendo la situación con un modo HDR espectacular; pero que sin embargo no está presente en este Galaxy A5. Al menos de forma automática.

De hecho pueden hacerse fotos con HDR; pero hay que ir siempre a ese modo en concreto, lo que le quita casi toda la utilidad a la función. Tampoco ha satisfecho que el modo Pro no incluya todos los controles manuales de los mejores teléfonos de Samsung ni que exista la opción de almacenar en RAW.

Una grata sorpresa encontrada usando la cámara del Galaxy A5 2017 ha estado en los resultados con poca luz. Ahí demuestra que el sensor de 16 MP / f1.9 es toda una garantía como ya se pudo ver en el S6.

Es bastante fácil tener el control de la escena y conseguir mantener en niveles muy aceptables el ruido (incluso parece  mejor que en el S6 en algunas situaciones, sin duda por la mejora en el procesado por parte de Samsung en estos dos años) o los puntos de luz, facetas donde incluso terminales de más valor suelen cometer errores. Eso sí, en algunas fotos el procesado parece excesivo.

Lógicamente no está al nivel del Galaxy S7 o incluso el S6, pero es de lo mejor que se puede encontrar en el mercado actualmente para fotos de noche en su gama en muchas situaciones, no todas.

Si suele usarse mucho la grabación de vídeo, este Galaxy A5 flaquea en ese apartado si lo que se busca es lo mejor. Se echarás de menos que no haya resolución 4K y por supuesto la estabilización. Aquí sí que no hay comparación posible con los mejores terminales del mercado; pero el usuario quedará satisfecho con la calidad general del vídeo 1080p si sueleng hacerse grabaciones con poco movimiento propio.

Cámara selfie: una oportunidad perdida

La cifra de 16 MP y apertura f1.9 de la cámara secundaria ponía las cosas interesantes en este Galaxy A5 para aquellos que gustan de hacerse una buena cantidad de selfies. Pero con algunas indiferencias  de lo que pensábamos.

Lo más negativo está en el autoenfoque, ausente en ese Galaxy A5, lo que produce no asegurarse siempre tener la cara bien enfocada. Esto ha pasado cuando las autofotos se han realizado a una distancia considerable y con más elementos de por medio. De cerca no se dan tantos problemas.

En la parte positiva, además de la resolución y apertura, está que al hacerse fotos con la cámara frontal no será habitual que tenga lugar en situaciones ni ideales ni cómodas para el uso de controles, se agradecen detalles como el disparo usando la mano abierta o un botón flotante que puede colocarse donde se desee.

Samsung Galaxy A5 (2017): la opinión y nota de Xataka

La gama media y supermedia tiene todavía mucho recorrido en el mercado. El protagonismo en estos últimos tiempos se lo han llevado marcas que no destacaban con sus franquicias o modelos de fabricantes asiáticos que colocan auténticos gama alta en especificaciones con ofertas casi imposible de igualar por los grandes del sector hasta ahora. Pero ya hay reacciones destacadas.

Mirando cómo se comporta, su diseño y características, el enemigo del Galaxy A5 no está tanto fuera como dentro de la propia compañía: sus flagships con un tiempo en el mercado

La que propone Samsung con su Galaxy A5 2017 ha gustado mucho. Por acabado, pantalla, detalles como la resistencia al agua o el lector de huellas y sobre todo por la cámara de fotos principal.

En la parte menos positiva se hablaría del rendimiento, no actualmente sino a largo plazo, que un equipo importantes como este Galaxy A5 no llegue ya con Android 7.0 por no hablar de los propios franquicia de Samsung en algunos momentos puntuales, muy cerca. Lo mejor del Galaxy A5 no ha llegado todavía.

 

Puntuación general por tema: 8,5/10

Diseño:9,5; Pantalla:8,5; Rendimiento: 8; Autonomía:8,5; Software:8,5; Cámara:8,25

A favor

  • De lo mejor en acabado por su precio
  • Pantalla Súper AMOLED de nivel
  • Cámara acorde con la gama en que compite
  • Autonomía y carga rápida

En contra

  • No sale directamente con Android 7.0
  • Precio por ahora poco competitivo
  • Algunos detalles de la cámara como no contar con HDR automático

Publicado el 27 de March de 2017

Un sensor de huellas que se agradece

No es muy habitual en fabricantes conocidos la integración de una solución de identificación por huella dactilar que no tenga nada que envidiar a un flasgship. En este Galaxy A5 (2017) está.

El sensor se encuentra integrado en el botón de inicio, y además de permitir pagos seguros, nos identifica de forma rápida cuando tenemos el terminal bloqueado. Para mí este elemento es uno de los obligados cuando pienso en la compra de un terminal. Identificarse de forma segura con nuestro dedo es tan cómodo que una vez probado resulta difícil pasar sin esta funcionalidad en cualquier terminal.

En el Samsung Galaxy A5 se ha implementado con nota de notable muy alto. La identificación es muy rápida (no tanto el registro de la huella, que hay que decirlo todo), no ha fallado como para preocuparse y lo mejor es que no es necesario pulsar el botón. Desde la pantalla bloqueada puede colocarse el dedo adecuado y al instante se está identificado en el sistema Android.

Pantalla SúperAMOLED al nivel que esperamos

5,2 pulgadas parecen una diagonal ideal para el usuario intensivo actual. Si le añades que Samsung ha podido equilibrar bastante las dimensiones sin que la tasa de pantalla en el frontal sea una locura, comienza bien en este apartado.

Lo demás es, para lo positivo como lo negativo, lo esperado en un Samsung. Se trata de un panel con tecnología SúperAMOLED con matriz Diamond Pentile que no es lo ideal; pero se lleva bastante bien con la resolución 1080p por la que ha apostado Samsung. Con más de 400 ppp de densidad de píxeles no se notarán ni  falta de nitidez ni tampoco la fantástica experiencia de un panel 1440p. Puede concluirse en que es el equilibro perfecto para este modelo y la gama en la que se engloba.

La calidad del panel que ha colocado Samsung a su Galaxy A5 (2017) es notable. La reproducción del color es llamativa y no tan fiel como un panel IPS de gama alta. Si se dejael modo Adaptative que viene por defecto, el blanco resulta algo frío (puede tocarse manualmente en las opciones), sensación que se incrementa muy rápido en cuando variamos el ángulo de visión. El resto de valores sí que se mantienen más o menos constantes al girar la pantalla.

El Galaxy A5 ofrece una pantalla muy llamativa, como las buenas AMOLED, y donde el brillo alto es lo más destacado. La fidelidad del color es lo que más se resiente

Una solución podría ser escoger el modo de pantalla llamado Básico (hay cuatro en total), con una reproducción de color más natural y realista; pero también más cálida y poco llamativa. Realmente le hace perder puntos a la tecnología AMOLED.

De la pantalla del Galaxy A5 se destaca el brillo, tanto en su nivel más bajo como en el alto, lo que hace que en exteriores sea suficientemente visible. En modo automático es cuando se logra un nivel de brillo más alto, por encima de 500 nits.

En lo que respecta al sensor de luz ambiente, es algo perezoso, especialmente para reducir el brillo cuando se accede en una estancia más oscura. Pueden pasar tranquilamente más de cinco segundos hasta ver reducir el brillo en modo automático.

Como extras de la pantalla SúperAMOLED está el modo Always On, que puede desactivarse manualmente o algo muy interesante, programar para determinados periodos.

La información y diseño de lo que se quiere que se muestre también es personalizable como en otros Galaxy anteriores.

Samsung se suma también a la moda del modo de pantalla con filtro azul para hacer muy cálida la pantalla y con ello evitar fatiga cuando se usa la pantalla por la noche, por ejemplo.

Rendimiento y batería en equilibro

Samsung recurre en este Galaxy A5 (2017) a sus propios chips. En él puede encontrarse concretamente el nuevo Exynos 7880, modelo de 14 nm (parte del secreto de la buena autonomía que se ofrece a continuación) con núcleos Cortex-A53 a 1.9 Ghz (es un octacore) y 3 GB de memoria RAM LPDDR4.

El rendimiento para el uso diario es muy adecuado, con fluidez incluso con tareas exigentes y la mayoría de juegos, navegador con varias pestañas o multitarea. Al menos en los próximos meses no se darán exigencias en las que el Galaxy A5 no se encuentre cómodo ni pueda resolver la situación.

Pasando a datos más estáticos, los benchmarks, entonces ya se podrá apreciar que los rivales con soluciones diferentes superan el rendimiento que consigue el Galaxy A5 (2017) salvo cuando el valor está en el número de núcleos, aunque ahora mismo en la experiencia de usuario sea complicado encontrar variaciones significativas. Pero para amantes de estas comparaciones, los resultados del Galaxy A5 están por debajo de terminales con similares ofertas.

Galaxy A5 2017

Xiaomi Mi5s

Honor 8

Galaxy S7 Edge

iPhone 7 Plus

OnePlus 3T

AnTuTu

61.108

129.649

97.228

136.695

172.644

164.678

GeekBench (Single / Multi)

769 / 4097

1.610 / 3.863

1.624 / 5.333

2.117 / 6.063

3.457 / 5.608

1.890 / 4.264

PCMark Work

4.892

6.338

6.007

5.707

n.a.

7.469

3DMark (Sling Shot / ES 3.1)

1.134

2.775

1.233

2.890

2.806

3.189

3000 mAh con carga rápida

La experiencia de uso del Galaxy A5 es plenamente satisfactoria en el día a día y no preocuparse por ese aspecto es por algo. El chip de Samsung no da lo mejor en potencia bruta sino en lo eficaz que resulta combinado con la capacidad de batería.

El grosor y peso nada exquisitos del Galaxy A5 (2017) ha permitido a Samsung no escatimar en prestaciones cuando se trata de la batería. Con una capacidad de 3.000 mAh y el tipo de pantalla, asunto que ya se veía muy bien antes de las pruebas.

Y efectivamente así ha sido. En el día a día podemos aguantar usando bastante el Samsung Galaxy A7 más allá del día y medio sin dificultad, con unas muy buenas cifras de pantalla activa. En nuestro uso habitual incluso hemos podido mantener el Galaxy A5 activo los dos días de un fin de semana.

La batería de 3000 mAh del Galaxy A5 2017  permite despreocuparse completamente de la autonomía más allá del día y medio incluso con un alto uso de la pantalla: más de 12 horas en PC Mark.

El resultado parece superior a la mayoría de terminales recientes en casi todas las gamas con similares especificaciones.

Un dato de ejemplo es la puntuación en la prueba de batería de PCMark, donde ha dejado 12 horas y 35 minutos con un brillo al 50%, unos 250 nits.

Habitualmente esta prueba activa se realiza por la noche con el terminal ya en reposo,y tras acabar la prueba (unas 7-8 horas), con el Galaxy A5 hay que esperar hasta bien entrada la mañana para notar el resultado. Una muy grata sorpresa.

Esta buena capacidad de batería y autonomía está muy bien acompañada del sistema de carga rápida propia de Samsung, con el que en las pruebas efectuadas se han conseguido tiempos de carga de poco más de 15 minutos para alcanzar el 25% desde la batería completamente descargada o unos 35 minutos para llegar al 50% . La carga completa se realiza tras 102 minutos según las pruebas.

duser
Dennis
27.03.2017
Tengo un BLU Advance 4.0 M ... ¿Me sirve el 3G que próximamente estrenará ETECSA? ¿Tiene la banda de los 900 ?
mostread.etm
Muestra Joven ICAIC

VOTACION PREMIO DEL PUBLICO

La Muestra Joven ICAIC en coordinación con el Grupo entuMovil, de la División Territorial Desoft Habana, ofrece a los que gustan del séptimo arte, asistentes o no, a las salas cinematográficas,  la posibilidad de otorgar mediante su voto el Premio del público a las obras en concurso que más adelante se relacionan.

Esta información estará publicada además en el tabloide “Bisiesto”, en la cartelera de los cines; en la página web www.muestrajoven.cult.cu, así como en www.facebook.com/MuestraJoven,Cuba, y también durante la proyección de las obras cinematográficas.

Cómo votar?

Para emitir su voto envíe un SMS al 8888 con el texto EVENTO MUESTRA y a continuación el # que antecede el título de la obra elegida.

Ej.- EVENTO MUESTRA (y el número)

(El número a escribir deberá corresponderse con el que identifica el título de la obra)

Las obras en concurso se estarán proyectando en los cines Charles Chaplin y 23 y 12, CCC ICAIC y Sala Titón, siempre en sus tandas habituales.

Aquí les dejamos con los títulos de las obras y el número que las identifica.

01.Alona                                                   
02.Atrapado                                              
03.Belleza                                                 
04.El Cóndor                                           
05.Conmigo                                              
06.La Costurera                                      
07.Estática                                               
08.Fenómenos naturales                                   
09.Fionia                                                   
10.El Hormiguero                                    
11.Infancia                                              
12.Informe personal                               
13.Luxemburgo                                      
14.La máquina                                      
15.Oculta                                                
16.Ornitorrinco                                       
17.Páginas Blancas          
18.Paisaje                            
19.El pescador                    
20.La Red                             
21.Silencio Suspendido
22.Taxi
23.Tilín Tilín 24.Un film de Jony
25.Un instante
26.Batería
27.Casa de la noche
28.Días de diciembre
29.Duelo
30.El hijo del sueño
31.Los hijos del viento
32.Limbo
33.Mi herencia
34.Pinero Pinero
35.Villa Rosa
36.APK
37.Acompaña mi soledad
38.Danny y el Club de los Berracos Capítulo 6
39.Dulce Hogar
40.Sinergia

Este servicio ya se encuentra activado y su cierre está previsto para el domingo 9 de abril de 2017.